Regreso a clases: ¿Cómo satisfacer las necesidades nutricionales de los niños?

Los cambios en el estilo de vida como las actividades escolares ‘online’ y escasa actividad física, convierten la nutrición en algo esencial.

La alimentación es la base de la vida como siempre lo mencionamos, y la misma en todas las etapas (edades) debe favorecer a un óptimo estado de salud. En esta ocasión me dirijo a las cabezas del hogar, haciendo un llamado a concientizar sobre la importancia de velar el buen curso de sus hábitos nutricios en todos los integrantes, especialmente para el adecuado crecimiento y desarrollo de sus hijos ya que los padres son los principales responsables de promover estilos de vida saludables para prevenir trastornos nutricionales.

Esta etapa puede ser la última oportunidad de prepararlo nutricionalmente para una vida adulta más sana, no está bien pensar y normalizar la obesidad en nuestros niños como sinónimo de bienestar o pretender que cuando crezca solo va a cambiar. Se debe tener en cuenta el entorno y las influencias sociales y psicológicas durante el proceso de cambio, por lo que siempre se aconseja pedir ayuda a profesionales con experticia en Nutrición infantil y psicología para no ocasionar trastornos de la conducta alimentaria asociados a su imagen corporal como bulimia o anorexia.PUBLICIDAD

La actual demanda de nutrientes, sumado a los cambios en el estilo de vida como las actividades escolares online y escasa actividad física con desórdenes en la ingesta alimentaria en cuanto a horarios, convierten a la etapa escolar en una época de alto riesgo nutricional.

Tenga en consideración que si se encuentra en obesidad y continúa con una ingesta hipercalórica, lo expone a desórdenes metabólicos como resistencia a la insulina (prediabetes), alteraciones de lípidos en sangre como colesterol o triglicéridos elevados e incluso al estreñimiento por deficiencia de fibra alimentaria que al mantenerse por larga data es un signo de mala absorción intestinal, lo cual puede desencadenar otros efectos secundarios.

Publicidad

En otro aspecto, es común ver a papás desesperados porque sus hijos ya no quieren comer saludable y cuesta aún más mientras más tarde comiencen, por ese motivo para evitar llegar a esa situación se deben incorporar cambios gradualmente, no radicales. La idea siempre será mejorar la relación con sus alimentos, enamorarlos del buen comer, y no satanizarlo.

Por lo que no quiere decir que nunca más probarán un postre o un snack favorito que a lo mejor es copioso en grasa, azúcar o sal, pero si lo hacen serán conscientes de que serán de consumo ocasional y que sus próximas comidas no deben seguir siendo desequilibradas, acompañando desde luego con la práctica de la actividad física a la par.

Al momento también podemos apoyarnos con distintas opciones saludables del mercado que suplantan cada vez más a los ultraprocesados, que a tantos les gusta, los alimentos más nocivos, los cuales a la larga puede ocasionar también alteraciones cognitivas.

Cómo mejorar la alimentación de los niños

Podemos entonces empezar con estos pilares que serán las bases para lograr un mejor equilibrio nutricional en los más pequeños del hogar:

· Agregar un vegetal crudo en un tiempo de comida (almuerzo o cena), por ejemplo, rábano, pepino, cebolla, espinaca, pimiento, etc. Empiece por el que observe con más afinidad y varíelo cada semana.

· Incorpore fruta natural a diario, picada o entera, limite la cantidad de jugo a no más de un vaso al día y con la menor cantidad de endulzante posible. Si padece sobrepeso, omita coladas.

Publicidad

· Opte por los lácteos semidescremados en el caso de la leche y el yogurt natural, no es necesario que sean descremados y no necesita que sea deslactosado a menos que sea intolerante a la lactosa. Evite colorantes y saborizantes en estas presentaciones.

· Varíe la fuente de carbohidratos durante el día, no la repita. Por ejemplo, arroz en el almuerzo y choclo en la cena.

· Coloque un termo de agua de no menos de un litro cerca de su área de estudio y recuérdele que debe acabárselo a lo largo del día, otra opción es brindarles antes y después de cada comida.

· Haga ejercicio con su pequeño poniendo el ejemplo, disfrute de una clase virtual de ejercicios iniciales de rutina en casa que puede buscar en internet. Inicie 2-3 veces por semana con 30 minutos. Cada semana aumente 10 minutos hasta llegar a la hora completa. La finalidad del mismo no es solo perder peso, sino mejorar los desórdenes metabólicos de un estado inflamatorio como es la obesidad.

· Si necesita por el contrario hacer que aumente de peso, agregue mayor cantidad de calorías positivas como aguacate, aceite de oliva extra virgen en la sopa una vez servida, frutos secos en el yogurt o picados en fruta.

· Mantenga horarios regulares de alimentación, haga el esfuerzo porque desayunen hasta las 09:00 máximo.

· Motívelo a leer y hable con ellos sobre nutrición, a conocer las propiedades de las frutas y vegetales, la importancia de tomar agua, de caminar y hacer ejercicio.

El ambiente familiar tiene un impacto relevante sobre el patrón de ingesta, la conducta alimentaria y la aparición de la obesidad o desnutrición infantil.

Para recordarlo siempre: la familia es el factor que más influye en la alimentación infantil, de ahí la importancia de seguir una alimentación saludable en casa.

Fuente: https://www.eluniverso.com/

Deja un Comentario

Busca eventos